VALÈNCIA. Tras el periodo vacacional se recobra la actividad normal en los mercados financieros, que encaran la recta final del presente ejercicio con el ‘tapering’ o retirada de estímulos monetarios sobre la mesa. Por lo pronto, el BCE anunció el pasado jueves que va a rebajar su ritmo de compras de activos para tratar de frenar a la inflación. Para no pocos analistas, gestores, operadores e inversores fue un ‘tapering’ encubierto, pero para Christine Lagarde fue un ‘recalibrado’ de los instrumentos financieros que utiliza la institución europea para combatir la crisis pandémica.
